¿Puede una casa cuidar de mi salud?

¿Puede una casa cuidar de mi salud? Todos estaremos de acuerdo en que la salud es el pilar más importante de nuestras vidas. Influye en todos los demás aspectos, y ayuda a vivir plenamente y disfrutar de cada día. Lo que quizá no hayas pensado nunca es que, además del ejercicio, la buena alimentación, la ausencia de estrés y otros muchos factores que tenemos presentes, el ambiente en el que vives cada día puede afectar negativa o positivamente a tu salud y bienestar. Por suerte, hoy en día empiezan a surgir proyectos de construcción de viviendas que tienen en cuenta, no solo la sostenibilidad y la eficiencia energética, sino que van un paso más allá utilizando técnicas que cuidan de la salud de las personas. Estos proyectos funcionan no solo minimizando los síntomas de determinadas dolencias, sino previniendo la aparición de otros muchos que podemos desarrollar mientras vivimos en una casa de construcción tradicional. En Proyecto NICA hemos incorporado criterios de biosalubridad y neuroarquitectura. Trabajaremos la relación entre arquitectura y medicina, siendo muy conscientes de que un entorno bien proyectado, diseñado y construido puede influir en el estado emocional y físico de las personas. Tener en cuenta la iluminación, una temperatura de confort constante, un nivel de humedad controlado y la eliminación de campos electromagnéticos, ayudará a Domi, su futura habitante, a mitigar su fatiga crónica, contribuyendo a un mejor descanso. Controlar la calidad del aire y la utilización de materiales sin componentes químicos la ayudará a evitar síntomas de su sensibilidad química múltiple. En el proyecto se aplicarán también, criterios de neuroarquitectura para promover el bienestar, la salud y la paz mental, incorporando una buena ventilación, una correcta iluminación, una acústica adecuada y una cuidada selección de colores. Aumentamos la sensación de bienestar, propiciando la relajación con el diseño de la vivienda, que conecta cualquier punto de la casa con el exterior. Teniendo en cuenta todos estos factores conseguiremos que NICA sea una “casa sana”. Un lugar mucho más agradable de habitar, que aquellos a los que estamos acostumbrados en la construcción tradicional. Sigue el diario del proyecto
Una vivienda pasiva y biosaludable

Una casa pasiva y biosaludable El desafío de este proyecto era construir una casa pasiva a la vez que creamos una pieza de arquitectura que nos inspire y dando absoluta prioridad a la salubridad. Una de las premisas era tener la casa comunicada en todos sus puntos con el exterior para aprovechar lo que nos aporta la naturaleza en el interior de la vivienda. Esta casa pasiva se divide en tres piezas diferenciadas unidas entre si. La primera contiene la zona de día, la segunda, más pequeña, funciona a modo de recibidor y nexo de unión, delimitando a la vez un patio exterior, y la tercera pieza, girada con respecto a las anteriores, se destina a la zona de noche, y gracias a su posición, nos da intimidad al porche. Una vez la vivienda está construida conseguirá la certificación Passivhaus y el Sello Breeam, lo cual indica que cumplirá estrictos requisitos en cuanto a sostenibilidad y eficiencia energética. La certificación Passivhaus que obtendrá esta casa pasiva asegura que la vivienda cumple con requisitos relativos a las demandas de calefacción, refrigeración, y a la energía primaria y hermeticidad. En este sentido, con la certificación Passivhaus Classic que tendrá NICA conseguiremos una demanda de calefacción siempre inferior a 15 kWh/(m2 a), una demanda de refrigeración inferior a 15 kWh/(m2 a), una demanda de energía primaria renovable inferior a 60 kWh/(m2 a) y una hermeticidad del aire inferior a 0.6 renovaciones de aire por hora. El sello BREEAM asegura una reducción de las emisiones de Co2 de entre el 7% y 56%. En cuanto al consumo de agua, se podrá ahorrar entre un 20% y un 35%. Podremos así reducir los costes de mantenimiento de la vivienda a la vez que mejoran los niveles de bienestar y confort y reducimos la huella ambiental. Además, decimos que NICA será, además de una casa pasiva, biosaludable. Esto es porque aplicaremos técnicas de neuroarquitectura y salubridad en este proyecto que os contaremos en más detalle en una próxima publicación. Sigue el diario del proyecto
Construir una casa para cuidarme

Construir una casa para cuidarme Este proyecto nace de la necesidad de cuidar de mi salud. Tengo sensibilidad química múltiple, fibromialgia y fatiga crónica; soy arquitecta técnica de profesión, viviendo en un edificio comunitario de construcción tradicional poco saludable. Necesito cambiar mi forma de vida hacia un espacio que me cuide y mejore mi día a día y, gracias a mi profesión y a la mejora continua implantada en mi empresa, Método Crea, que evoluciona hacia la sostenibilidad, el cuidado de la salud y la eficiencia, he podido desarrollar este proyecto vital, a partir del cual, la salubridad de los espacios será el punto de partida de todos nuestros proyectos. Como bien cuenta Domi, nuestra compañera, la creación de este proyecto nace de su necesidad de vivir en un espacio saludable para ella. En ninguna de las casas en las que ha vivido ha podido sentirse como en un hogar, puesto que las casas tal y como se han venido construyendo y como las concebimos hasta los últimos tiempos, no son entornos pensados para cuidar de la salud de sus habitantes, ni del planeta. Es por eso que surge el Proyecto NICA en nuestro estudio, para ayudar a Domi a vivir en un entorno que minimice los síntomas que le causan sus dolencias. Con un sistema de construcción biosaludable, crearemos un espacio sano y preventivo en toda la vivienda. Un espacio en el que tendremos muy en cuenta factores como la iluminación, la temperatura, la calidad del aire, la eliminación de campos electromagnéticos y una cuidadosa selección de materiales para evitar los químicos que tanto pueden afectar a su estado de salud y el de todos. Sigue el diario del proyecto