La salud no solo depende de una buena alimentación o del ejercicio físico. El espacio en el que vivimos también influye directamente en nuestro bienestar. La arquitectura saludable y las técnicas constructivas que promueven la salubridad buscan crear hogares que no solo sean funcionales, sino también seguros, confortables y saludables para sus habitantes. En Método Crea somos conscientes que existen muchos factores que podemos tener en cuenta a la hora de construir una vivienda y que son claves a este respecto.
Materiales y soluciones que mejoran la calidad del aire y el confort
Para construir un hogar saludable, hay que prestar especial atención a los materiales y a los sistemas que influyen en el confort interior y en la calidad del aire que respiramos.
Materiales naturales, sin tóxicos ni emisiones perjudiciales
Uno de los principales pasos para construir una vivienda saludable es la elección de los materiales. Muchos productos utilizados en construcción pueden liberar compuestos orgánicos volátiles (COVs) que afectan a la calidad del aire interior, hasta el punto de provocar con el tiempo problemas respiratorios, dolores de cabeza y/o alergias. Debemos buscar otras alternativas mas saludables (con nulas o residuales emisiones de COVs) para sustituir estos materiales.
Técnicas pasivas para prevenir la humedad y el moho
La presencia de humedad no controlada es una de las principales amenazas para la salubridad del hogar. De hecho, no solo deteriora los materiales y genera malos olores, sino que favorece también la aparición de moho y ácaros. Entre las técnicas que promueven la salubridad, destacan las estrategias pasivas para evitar la humedad:
Barrera contra la humedad por capilaridad que se coloca debajo de la durmiente, evitando que la humedad suba desde el hormigón a la madera.
Drenaje perimetral, que aleja el agua del terreno circundante a la vivienda.
Hermeticidad, que impide que la humedad del interior atraviese el cerramiento, protegiendo la madera y el resto de capas.
Acabado exterior hidrófugo que impide que el agua de lluvia llegue hasta la madera
Ventilación mecánica con recuperador de calor.
Estas medidas aseguran aire limpio y seco en el interior de la vivienda de forma sostenible.

Estrategias constructivas para un hogar saludable
El diseño arquitectónico y la planificación del espacio también juegan un papel muy destacado en la salud del hogar. Estas estrategias constructivas ayudan a crear ambientes más seguros y confortables.
Diseño orientado al clima y ventilación cruzada
La salubridad en una vivienda no depende solo de los materiales, sino también de cómo está pensada y diseñada. La arquitectura puede —y debe— aportar su grano de arena. Un buen diseño bioclimático aprovecha la luz natural, favorece la ventilación cruzada y regula de forma pasiva la temperatura interior, reduciendo la necesidad de climatización artificial. Así, no solo se mejora la calidad del aire y el confort térmico, sino que se crean espacios más saludables y sostenibles desde su origen.
Aislamiento térmico y acústico desde la envolvente
Otra estrategia fundamental para garantizar la salud y el confort en casa es disponer de un buen aislamiento. Una envolvente mal diseñada permite las filtraciones de frío, calor o ruido. Esto genera incomodidad, estrés y, en algunos casos, problemas de salud (insomnio, fatiga crónica, etc.).
Los sistemas de aislamiento térmico y acústico en muros, techos y suelos protegen el interior frente a las inclemencias externas. Además, ayudan a mantener una temperatura estable y reducen el uso de la calefacción o el aire acondicionado.

En Método Crea somos conscientes de que las técnicas constructivas que promueven la salubridad no son una moda pasajera. Más bien, son una necesidad cada vez más evidente. Pasamos más horas en casa que nunca, por lo que es necesario asegurar un entorno saludable, libre de tóxicos, con una buena ventilación y un excepcional confort térmico. Ponte en contacto con nosotros y hablaremos de todo esto.